A Terceira Margem – Parte CDLXXXV

Descendo o Rio Branco  

Cel Hiram em seu caiaque

Fronteiras e a Geografia – Parte VII

Aporrea.org ‒ Venezuela, Caracas
Domingo, 26.02.2006
¿Estado Libre Asociado del Zulia?
[Luis Britto García] 

Uno 

El Libertador escribe a Francisco de Paula Santander el 8 de enero de 1823:

‘Coro primero’ y pronto ‘Adícora primero’. Eso es lo que quieren los bochincheros: gobiernitos y más gobiernitos para hacer revoluciones y más revoluciones. Yo no; no quiero gobiernitos; estoy resuelto a morir entre las ruinas de Colombia peleando por su ley fundamental y por la unidad absoluta.

Los cinco virreinatos y cinco capitanías del Imperio español se fragmentan en 25 países; las trece colonias estadounidenses se unen y forman la nación más poderosa de la tierra. Divide, y vencerás; únete y reinarás.

Dos 

En 1678 el Cabildo marabino y el capitán General don Francisco de Alberró desconocen la Real Cédula de 1676 que une las Provincias de Maracaibo y Mérida. El corsario Grammont aprovecha el pleito pa­ra saquear e incendiar Maracaibo, Gibraltar y Trujillo.

En 1869 el Gobernador del Zulia, Venancio Pulgar, se alza para desconocer al Gobierno Nacional. El Presidente José Ruperto Monagas declara al Zulia “en sublevación a mano armada contra las instituciones políticas que se ha dado la nación”, reconquista Maracaibo y pone en fuga a Pulgar, quien se refugia en el navío de guerra británico Cherub, que como por casualidad observaba el alzamiento. En 1902 acorazados alemanes bloquean el Lago y cañonean el castillo de la Barra. En 1916, el gobernador Vincencio Pérez Soto derrota otra intentona secesionista, al parecer promovida por las petroleras.

Jorge Olavarría denuncia que en 1928 el financista estadounidense William Buckley promueve otro com­plot aceitero para separar el Zulia. El secesionismo zuliano no es chiste ni exageración: es plan constan­te de las oligarquías que sueñan engrandecerse empequeñeciendo su Patria.

Tres

Repite Jerónimo Pérez Rescaniére que Colombia era el País más rico de América Latina porque tenía a Panamá, pero separada Panamá, no fueron ricas ni Panamá ni Colombia. Recalco que en 1999 en Foreign Policy, la revista del Departamento de Estado, David Henríquez avizora posibles secesiones del Norte de México, el Sur de Brasil y Guayaquil. En 2005 los medios divulgaron sangrientos incidentes “autonomistas” en Guayaquil y en la Provincia gasí­fera boliviana de Santa Cruz.

En mayo de ese año el embajador de Estados Unidos William Bromfeld declara en Maracaibo que “Hace 25 años viví dos años en la República Independiente y Occidental del Zulia y por eso sé perfectamente lo que significa estar en un clima de calor” [Lista Redial Simón Bolívar].

El diplomático se hace ver constantemente en actos de caridad en la región, y, según el semanario “Qué pasa”, habría cancelado un millón de dólares por un inmueble para un Consula­do. Todo plan secesionista se traza en las mesas de las grandes potencias.

Cuatro

Durante la arremetida golpista de 2002 gritaba Víctor Manuel García en televisión: “¿Por qué no? ¡Bolívar Independiente, Cojedes Independiente, el Zulia Independiente!

En 2005 la Directora de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad del Zulia [LUZ] Lucrecia Morales, exhorta a “deslindar al Estado Zulia de este Gobierno y hacerlo por la vía de la eman­cipación definitiva, es decir, la autonomía total”.

Carlos Morales Manssur, director del acervo Histórico del Estado Zulia, advierte para Prensa Latina que “estratégicamente a Estados Unidos le convendría la independencia del Zulia, que [además de sus rique­zas y virtudes] pertenece a un país cuyo gobierno a ellos no les gusta”, con el fin de “establecer [dentro de él] una importante base del Plan Colombia en la Región… que se enfile en retomar los planes de recolonización de América Latina”.

Vallas publicitarias anuncian “Rumbo propio para el Zulia”, camisetas estampadas presentan mapas con una República Independiente del Zulia, artículos de prensa y páginas web diluvian llamados a la “autonomía”, la “soberanía” y la “independencia” que el gobernador Manuel Rosales reitera hasta la confusión el 28 de enero en la celebración del Día de la Zulianidad. Cuando los medios suenan, secesiones traen.

Cinco

Los venezolanos compartimos orígenes indígenas, africanos y europeos; un castellano americanizado y tres decenas de idiomas indígenas, una cristiandad dominante sincretizada con infinidad de cultos populares y originarios y en armonía con todos los credos del mundo; un mestizaje étnico y cultural que nos amalgama; una Historia que nos hermana; una literatura, una plástica, una música que nos enorgullecen, unas costumbres perennes, una tradición de tolerancia y comprensión hacia todos los pueblos y migraciones del mundo y una dinámica movilidad geográfica y social que transita una Naturaleza de variedad asombrosa eficazmente intercomunicada. Ninguna insalvable diferencia de idioma, religión, tradición ni costumbres separa a un venezolano de otro. Ni una sola divergencia propone otros límites que los negociados por los burócratas en los mapas parroquiales.

No sabríamos sentirnos venezolanos sin las novelas de Laura Antillano y de César Chirinos y los poemas de Blas Perozo Naveda. No siento que el voseo o los huevos chimbos o la pasión por el aire acondicionado excluyan de la gran nación latinoamericana: mucho menos exilian de la venezolanidad ni justifican el fra­tricidio asimétrico de un país. San Benito de Palermo vive en una sola parranda desde los pueblos del Sur del Lago hasta la cordillera andina y Margarita, sin que una sola frontera limite su reino del tambor, la fiesta y la igualdad.

Seis

Durante dos décadas la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado impuso una descentralización extrema bajo cuyo signo los estados crearon ejér­citos propios llamados policías, bloquearon rutas na­cionales con peajes, enviaron misiones diplomáticas propias al exterior y se reunían en Asociación de Gobernadores distinta de la República de Venezuela. Compendio del plan de desintegración nacional fue la infame Ley Orgánica de Hacienda Pública Estadal, promovida por el diputado Rodrigo Cabeza previa consulta con medio centenar de organizaciones zulianas.

Aparte de privatizar Lagos, ríos y lagunas, dicha Ley arrebata a la República el control de sus minerales y de las vías de comunicación para traspasarlo a los estados, los faculta para desconocer papel sellado y timbres fiscales de otros estados, les atribuye la potestad de imponer y guardarse tributos y de exonerar por contrato a los ricos de su pago.

Vetada dicha Ley por Hugo Chávez Frías, Cabeza la reintroduce en estratégica coincidencia con el discur­so de Rosales. Maldita mil veces la mano que se alce para sancionarla: con ella aprueba la Constitución del Estado Libre Asociado del Zulia. El camino de las secesiones se pavimenta con piedras de leyes suicidas.

Siete

Imaginémonos en marcha el plan secesionista legiti­mado en la Ley Orgánica de Hacienda Pública Estatal. No necesitamos esforzarnos mucho: la Historia nos presenta numerosos modelos. Una Asamblea Legisla­tiva inventará graves razones para separar a los venezolanos de los venezolanos. Al pie del acta se consignarán las coartadas mucho más importantes que obligan a separar a los zulianos de su petróleo y de sus aguas. El subsuelo, los hidrocarburos, el Lago de Maracaibo, la educación, la salud y la seguridad social serán privatizados.

Inversionistas de Haliburton y de las restantes firmas que se reparten el botín de Irak firmarán el acta repartiendo tajadas con la oligarquía colombiana; desplazarán en pocas horas a la ingenua oligarquía zuliana y anularán las Misiones Sociales del proyecto bolivariano. Una llovizna de bombas inteligentes alegrará a los estúpidos. El MACZUL será saqueado, como el museo de Bagdad. La imagen de La Chinita será ultrajada, como la de Mahoma.

Una división de marines y otra de paramilitares colombianos al mando de Henry López Sisco custo­diarán el acto solemne en el cual George W. Bush declarará concluida la guerra.

En realidad ésta apenas comenzará, para no termi­nar. Tres sencillas operaciones de comando cortarán por años el suministro de hidrocarburos sin los cuales Estados Unidos no puede funcionar. El pueblo que dio a cinco países su independencia no perderá la suya.

Ocho

En el Zulia ganó mayoritariamente el NO bolivariano. Maracaibo, capital del Zulia y segunda ciudad del país, tiene por ello un alcalde bolivariano. También son bolivarianos la totalidad de los diputados de origen zuliano de la Asamblea Nacional, de la cual sería conveniente un pronunciamiento contra la ventolera secesionista.

Pero en las elecciones regionales para gobernador, se auto designó a dedo un candidato sin consultar a las bases populares y contra la expresa voluntad de éstas. Los mayoritarios bolivarianos votaron dividi­dos, y un estado bolivariano tiene ahora un gober­nante opositor soñando con protectorados imperiales asesorado por Henry López Sisco.

La auto reelegida Nueva Clase Política también desdeñó presentar candidatos para las juntas parroquiales, quizá porque éstas no reportan espléndidas dietas parlamentarias, y también se perdieron dichos organismos, los más cercanos a las organizaciones populares.

El dedo que nombra no debe meterse en el ojo propio. Perder las bases es perderlo todo. (GARCÍA)

Actualidad.rt.com ‒ Moscou, Rússia
Quinta-feira, 13.10.2016
La República del Zulia y la secesión en Venezuela
[Ernesto J. Navarro]

La historiografía registra al menos seis intentos de separar al occidental estado Zulia del territorio de Venezuela. Un proyecto del BID puso las bases geográficas y comerciales de ese nuevo territorio que, junto con dos provincias colombianas, debía integrar la Repú­blica del Zulia.

De forma recurrente, cuando se presenta alguna coyuntura política o electoral importante, se discute sobre la posibilidad de que una Provincia de Venezuela se separe del territorio y se constituya en uno independiente al que todos llaman la República del Zulia.

Basta una breve búsqueda en Internet para encontrar una cascada de páginas, blogs y posteos relacionados con el tema y que van desde textos con datos históricos hasta chistes sobre la posibilidad de separar el territorio.

Se trata de una corriente secesionista que ha sido combatida a lo interno del país desde hace varias décadas y denunciada de forma sistemática como una estrategia de potencias extranjeras. Pero ¿es una posibilidad extinguida?

La Región

Ubicado en el noroccidente del país, el estado de Zulia, cuya ciudad capital es Maracaibo, es una de las 24 entidades federales que integran Venezuela. Su territorio abarca un 6,89% del total nacional y para el año 2015 el Instituto Nacional de Estadística [INE] calculaba en 3.704.404 la cantidad de habi­tantes, lo que la convierte en la Provincia más pobla­da de Venezuela. El Zulia comparte más de 700 km de frontera con Colombia, entre ellos límites con el departamento de La Guajira, conocido por sus reser­vas de gas natural, carbón, hulla y oro; y con el Norte de Santander, que aporta a su país importan­tes servicios comerciales y de transporte que susten­tan la actividad fronteriza. Según algunos documen­tos esta es la zona escogida para crear la República del Zulia.

Primeros Intentos

Un artículo escrito por el intelectual venezolano Luis Britto García enumera una serie de episodios históricos que delatan la tesis secesionista en el estado Zulia. […]

Estados Unidos

El libro “Historia y retos del petróleo en Venezuela [Vol.1]” recoge un texto escrito por Salvador de la Plaza [1896-1970], un dirigente sindical, abogado y político venezolano que dedicó gran parte de su vida a denunciar la entrega de la explotación petrolera a las empresas extranjeras. Para abril de 1965, De La Plaza escribe que ya para 1927 se había elaborado un plan para:

constituir en república independiente al estado Zulia y a los departamentos Santander y Guajira de Colombia, repetición mejorada de lo que habían logrado ya con Panamá el 3 de noviembre de 1903.

Y no era una denuncia basada en supuestos. Escribe el político venezolano que “el proyecto de ‘integra­ción fronteriza’ [fue] elaborado por su agencia – el Banco Interamericano de Desarrollo [BID] – y para cuya ‘aprobación’ en ambos lados de la frontera hizo viaje expreso y festinado el Sr. Felipe Herrera”, quien a la postre fuera el creador, fundador y primer presidente del BID. Salvador de la Plaza estimó que el proyecto del BID no era una apuesta de Estados Unidos para:

ayudar económicamente a Venezuela y a Colombia, sino de desarrollar una región limítrofe de ambos países, rica en petróleo y otros productos naturales”, que podrían convertirla rápidamente en un nueva nación “cada vez más dependiente y ensamblada a la economía norteamericana.

Nuevas Aspiraciones

Le tocará a Vincencio Pérez Soto, gobernador del estado Zulia para 1916, derrotar una intentona de secesión “al parecer promovida por las petroleras”, según el recuento de Britto García.

Posteos (Cartazes)

Doce años más tarde, Britto recoge otro evento. En 1928, el financista estadounidense William Buckley “promueve otro complot aceitero para separar el Zulia” de Venezuela.

Más recientemente, en el año 2005, justo cuando la prensa mundial daba cuenta de los violentos inciden­tes “autonomistas” en la Provincia gasífera boliviana de Santa Cruz, el embajador estadounidense acredi­tado en Venezuela, William Bromfeld, de vista en la ciudad de Maracaibo hace alusión a “la República Independiente y Occidental del Zulia”, se lee en el artículo.

Luego en el año 2006, la opinión pública nacional conoce al movimiento autonomista denominado “Rumbo Propio”, que publicó, además de su mani­fiesto de separación, una serie de vallas publicitarias alusivas al secesionismo. A los miembros de esta organización les fueron abiertas averiguaciones judiciales bajo el cargo de traición a la patria.

Venezuelanidade

Por décadas en el estado Zulia, que tiene unas importantes vetas de extracción petrolera, sus pobla­dores se quejaban mantener a todo el país y no recibir beneficios a cambio. Una canción tradicional, “La grey zuliana”, considerada un himno en la re­gión, canta lo siguiente:

Madre mía, si el Gobierno no ayuda al pueblo zuliano tendréis que meter la mano y mandarlo pa’l infierno.

Luego, y refiriéndose a la riqueza petrolera adminis­trada en Caracas: “Maracaibo ha dado tanto, que debiera de tener, carreteras a granel, con morocotas [monedas de oro] de canto”. Y no obstante los estre­chos nexos existentes entre las oligarquías del esta­do de Zulia [Venezuela] y el Norte de Santander [Co­lombia], ¿por qué no avanzan los secesionistas? El historiador venezolano Martín Guedez cree que la respuesta a esa pregunta se encuentra en “la forta­leza del espíritu amplio venezolanista que comparten los habitantes de la Patria”.

Entrevistado por RT especifica que “aún para los zulianos más ganados por la idea de la separación, la fuerza de la Patria que fundó Simón Bolívar es tan imperante que no se han atrevido” a un nuevo movimiento.

Tampoco han conseguido, “más allá de ciertos círcu­los”, que el pueblo llano asuma que esa prédica los aparte de Venezuela. “Seguimos teniendo un pueblo zuliano que es espiritualmente amante de su locali­dad, pero que lo hace desde una arraigada visión de venezolanidad”, apunta el historiador.

¿Será esto suficiente para que no se repitan estos focos secesionistas? (NAVARRO)

Conclusão

Quando as diferenças econômicas e sociais mais se aprofundam e as mudanças vêm sendo feitas sem preocupações com o social e o cultural, e as forças centrífugas, em momentos de crise aguda, suplantem as forças centrípetas, e se leve o país à dissolução.
(Manuel Correia de Andrade)

O cenário separatista no estado de Zulia era propício para as ações orquestradas pelos Estados Uni­dos considerando sua extensa fronteira com a Colômbia cujo Presidente era um joguete do Pentágono. William Browsfield, embaixador Norte-americano, era amigo pessoal do Governador Manuel Rosales.

Zulia produz 78% do petróleo do país, considerando que a Venezuela é o quinto maior produtor mundial, não há como negar os interesses econômicos que a Casa Branca tem sobre essa região e sua disposição estratégica de controlar a produção do “ouro negro”.

O Controverso José Sarney

José Sarney

O artigo primeiro de nossa Constituição coloca entre os fundamentos do Estado democrático de direito, em primeiro lugar, a soberania. O STF tem o dever irrecusável de defendê-la. Ela é a Pátria. (Senador José Sarney)

O “controverso” sena­dor e Ex-presidente da República José Sarney de Araújo Costa no seu artigo “Fronteiras Sangrentas”, comenta:

Quando eu era Presidente, não permiti demarcar re­servas na fronteira, mas fizemos reservas isoladas e descontínuas, que resguardavam a soberania naci­onal e conjuravam as “cassandras” do Pentágono, que diziam ser um conflito do futuro da humanidade as “nações indígenas” da Amazônia.

O governo que me sucedeu revogou minha decisão. O artigo primeiro de nossa Constituição coloca entre os fundamentos do Estado democrático de direito, em primeiro lugar, a soberania.

O STF tem o dever irrecusável de defendê-la. Ela é a Pátria. Nossas fronteiras são de todos os brasileiros, pardos, brancos, negros e índios. Temos fronteiras de paz com dez países. Não podemos imaginar que, por nosso erro, elas se tornem fronteiras sangrentas. (José Sarney)

Soberania Questionada

A Amazônia vem despertando o interesse es­trangeiro mesmo antes dos portugueses iniciarem a sua “Marcha para o Oeste”. As especiarias e as riquezas da região, estimuladas por relatos de desbravadores, nem sempre fiéis aos fatos, despertaram, desde o longínquo pretérito, o interesse das grandes potências.

Séculos de contestações e pronunciamentos vêm tentando colocar em cheque a soberania do Brasil e seus vizinhos numa das maiores biodiversidades, reservas hídricas e minerais da Terra. A utilização, por parte de lideranças estrangeiras e organismos internacionais, de bandeiras como os movimentos ambientalista e indígena permitem que as suas manifestações ganhem simpatia mesmo dentro de nossas fronteiras, provocando o tão desejado engessamento da região, que se presta, inquestionavelmente, aos interesses internacionais. Este objetivo vem sendo, progressivamente, alcançado fazendo com que seja limitada a discussão da preservação do meio ambiente sob a ótica dos problemas exclusivamente técnicos, excluindo as questões relativas ao desenvolvimento e à maior integração socioeconômica com o restante do país.

Há um trabalho solerte por parte da mídia nacional e internacional no intuito de demonizar o povo brasileiro no que tange à questão indígena e ambiental. Não seria difícil entender que, após massiva e enganosa “propaganda” mostrando supostos massacres dos povos indígenas e destruição da floresta, a opinião pública mundial se mobilizasse para que a ONU interviesse. Assim sendo, considerando as características estratégicas da nossa Amazônia em termos de recursos naturais, a histórica articulação dos interesses internacionais, passada e presente no sentido de expropriá-la, a despreocupação da população brasileira diante do fato em si e da atitude criminosa do governo brasileiro, o problema enunciado para este projeto é:

Despertar a juventude brasileira para a problemática da soberania para que exerça, com conhecimento de causa, uma pressão cidadã, no sentido de reverter o maior esbulho do patrimônio brasileiro, atualmente em curso.

Marcha para o Oeste

O Destino Manifesto e a Tragédia Anunciada
(Por Luiz Fernando Novoa Garzon)

A pura raça anglo-americana está destinada a estender-se por todo o mundo com a força de um tufão. A raça hispano-mourisca será abatida.
(New Orleans Creole Courier, 1.855)

Nos EUA não há lugar para perdedores. Eles não puderam viver para contar a história. Somente uma “raça de heróis” poderia sobreviver a todas as atribulações da epopeia colonizadora.

A travessia do Atlântico foi um verdadeiro êxodo para desenraizados e perseguidos. Nos grandes navios, o tifo, a tuberculose e a fome não davam aos fracos o direito de prosseguir. A terra prometida estava reservada aos fortes.

Progresso Americano (John Gast, 1872)

Os refugiados puritanos, os primeiros a chegar, fizeram da expulsão um motivo de engrandecimento. Mania de grandeza e mania de perseguição andam juntas:

–  Se Deus é por nós, quem será contra nós?

Apesar das múltiplas influências recebidas posteriormente, a herança calvinista-maniqueísta teve uma contribuição decisiva na formação da identidade do estadunidense e de seu senso comum. Os percalços e desafios da “colonização heroica” estavam apenas começando. O lar só se tornaria um doce lar, se dele fossem extraídas todas as “impurezas”.

Tudo o que não servisse à autoafirmação, tudo o que se interpusesse no caminho da expansão – leia-se, salvação – seria designado como maligno. Aqueles que se consideravam perfeitos e eleitos por Deus concluíam que o “mal” só poderia ser o diferente, o distinto, o outro.

A noção de supremacia e de superioridade foi construída no processo de demonização dos índios, espanhóis, mexicanos, negros, alemães, japoneses, soviéticos, sérvios, latinos, islâmicos, ou seja, de todos os não americanizáveis.

Procurando manter intacta sua essência, esta microssociedade europeia transplantada na América, resvalou para o integrismo religioso-cultural e para o racismo mais sórdido. Os piores fundamentalismos nasceram na “Pátria da liberdade”.

Deus é Americano

Deus não morreu como disse Nietzsche, foi sequestrado pelo Império Norte-americano. Os guardiões do cativeiro têm em suas mãos um mandato exclusivo para administrar a Criação e todas as suas criaturas.

Até mesmo o paraíso foi demarcado e privatizado:

Deus escolheu a América para que aqui se construísse a sede do paraíso terrestre, por isso, a causa da América será sempre justa e nada de mal jamais lhe será imputado. Os colonos são os verdadeiros herdeiros do povo eleito, pois preservam a Santa Fé.

Nossa missão é liderar os exércitos de luz em direção aos futuros milênios [pregações puritanas, New Jersey, 1660].

A predestinação dos EUA, somatória da predestinação de cada estadunidense, é uma profecia conscientemente autocumprida. Este discurso salvacionista foi muito mais determinante que qualquer referência formal à cidadania ou à lei. Sob o impulso dessa volúpia, vieram a independência, a marcha para o Oeste, a guerra civil, o grande mercado e os grandes monopólios.

A economia Norte-americana passou a ser controlada por trustes industriais em associação com os grandes bancos. Era chegada a hora de iniciar a conquista do mundo. O capital monopolista podia se esconder por detrás do arquétipo de uma nação de colonos livres e unidos por valores morais comuns. A expansão das grandes corporações, tendo por suporte as belicosas forças armadas Norte-americanas, seria vista como a expansão de um ideário e de um modo de vida superior. O “destino manifesto” dos EUA revela o paradoxo de um Império que se formou e se nutriu no seio de uma nação democrática.

O Império Proclama: “O Mundo sou eu”

Hoje, a humanidade tem em suas mãos a oportunidade para um grande triunfo da liberdade sobre todos os seus antigos adversários. Os Estados Unidos aceitam de bom grado sua responsabilidade de liderar esta grande missão.
(George Walker Bush, 2002)

O imperialismo Norte-americano, mais que qualquer outro, invocou para si uma missão civilizatória e messiânica. Os sucessivos Presidentes dos EUA não fizeram outra coisa senão universalizar os mais particulares interesses. Seus nomes estão inscritos na história do expansionismo ianque: Corolário Polk, Corolário Roosevelt, Doutrina Monroe, Doutrina Truman, Doutrina da Boa Parceria de Eisenhower e Doutrina das Novas Fronteiras de Kennedy.

George Bush [o pai] também deixou sua contribuição quando lançou em 1990 o programa “Iniciativa para as Américas”, a demarcação da base territorial e econômica a partir da qual se projetaria o poder dos EUA sobre o mundo. No ano seguinte, com o fim da Guerra Fria e da URSS, criaram-se condições objetivas para o estabelecimento de uma ordem mundial polarizada exclusivamente pelos EUA.

Faltavam, contudo, justificativas políticas e motivos morais. George W. Bush [o herdeiro], recebeu este prêmio dez anos depois. O terrorismo internacional, o novo “inimigo”, clarificou o papel dos Estados Unidos no mundo, revelando sua verdadeira vocação.

Elaborada pelas aves de rapina do Complexo Industrial-Militar, a Doutrina Bush não peca por eufemismos:

Na grande tragédia, também vimos grandes oportunidades. Nós temos que ter a sabedoria e a coragem para aproveitar estas oportunidades.

A maior oportunidade dos Estados Unidos é a de criar um equilíbrio no poder mundial que favoreça a liberdade humana. Nós usaremos nossa posição sem paralelo de força e influência para construir um clima de ordem e abertura internacional.

Os “capuzes brancos” não são mais necessários. De cara limpa, estão assumindo que irão se valer de sua confortável posição de superpotência, “sem paralelo de força e influência” para impor uma nova “Pax Romana” ao mundo. Desse modo, os senhores da guerra e das corporações só podem agradecer e torcer para que venham novas tragédias e, embutidas nelas, as tais “grandes oportunidades”.

As elites globais, portanto, devem saudar calorosamente o caos que inaugura, concomitantemente, uma nova e definitiva ordem internacional. Então, viva a guerra perpétua que torna imperativa a paz perpétua!

Quanto Pior, Melhor?

Soam as cornetas apocalípticas anunciando a chegada da cavalaria. Quanto maior a destrui­ção, maior a criação. Quanto mais enfraquecidas estiverem as outras nações, mais onipotentes serão os EUA. Quanto mais desmoralizadas as instituições multilaterais, mais legítimo o unila­teralismo Norte-americano. Quanto mais presen­te for o terrorismo, mais onipresente será o Império antiterror. Preparam o pior para depois preparar o melhor para si. As novas Cassandras anunciam as mais terríveis desgraças que elas próprias se esforçam por executar.

Quando as tragédias se transformam em tábua de salvação, que ninguém duvide da capacidade daqueles que se determinaram a salvar os EUA, de planejá-las com precisão e maestria.

Por Hiram Reis e Silva (*), Bagé, 19.09.2022 – um Canoeiro eternamente em busca da Terceira Margem.

Bibliografia    

Aporrea.org. Estado Libre Asociado del Zulia? [Luis Britto García] – Venezuela, Caracas, 26.02.2006.

Actualidad.rt.com. La República del Zulia y la secesión en Venezuela [Ernesto J. Navarro] ‒ Moscou, Rússia, 13.10.2016.  

(*) Hiram Reis e Silva é Canoeiro, Coronel de Engenharia, Analista de Sistemas, Professor, Palestrante, Historiador, Escritor e Colunista;  

  • Campeão do II Circuito de Canoagem do Mato Grosso do Sul (1989)
  • Ex-Professor do Colégio Militar de Porto Alegre (CMPA);
  • Ex-Pesquisador do Departamento de Educação e Cultura do Exército (DECEx);
  • Ex-Presidente do Instituto dos Docentes do Magistério Militar – RS (IDMM – RS);
  • Ex-Membro do 4° Grupamento de Engenharia do Comando Militar do Sul (CMS)
  • Presidente da Sociedade de Amigos da Amazônia Brasileira (SAMBRAS);
  • Membro da Academia de História Militar Terrestre do Brasil – RS (AHIMTB – RS);
  • Membro do Instituto de História e Tradições do Rio Grande do Sul (IHTRGS – RS);
  • Membro da Academia de Letras do Estado de Rondônia (ACLER – RO)
  • Membro da Academia Vilhenense de Letras (AVL – RO);
  • Comendador da Academia Maçônica de Letras do Rio Grande do Sul (AMLERS)
  • Colaborador Emérito da Associação dos Diplomados da Escola Superior de Guerra (ADESG).
  • Colaborador Emérito da Liga de Defesa Nacional (LDN).
  • E-mail: hiramrsilva@gmail.com.

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